Este viernes 1 de octubre por fin llega a la gran pantalla Mediterráneo, la última película del director Marcel Barrena protagonizada por nuestro patrono Dani Rovira, Anna Castillo y Eduard Fernández, entre otras y otros.

La cinta ha sido preseleccionada en la primera terna para optar a los premios Oscar 2022, y esperamos que llegue muy lejos. No solo por la alegría que supondría lograr un reconocimiento de este tipo para todo el equipo (y para nosotros, dicho sea de paso), sino para que la historia de ayuda humanitaria que tan honestamente se cuenta en ella, llegue al gran público y se conozca la triste realidad que viven miles de personas cada día.

La crisis humanitaria del Mediterráneo

La película nace del viaje que llevan a cabo en 2015 dos socorristas de Badalona, Oscar Camps y Gerard Canals. Ambos, al ver la devastadora imagen del niño Aylan Kurdi sin vida a orillas del Mediterráneo en Turquía que dio la vuelta al mundo, deciden pasar a la acción y hacer todo lo que esté en sus manos por evitar que sucesos como este sigan repitiéndose. Se trata del origen de Open Arms, la ONG que protege en el mar a aquellas personas que intentan llegar a Europa huyendo de conflictos bélicos, persecución o pobreza.

La película Mediterráneo se rodó el año pasado en Grecia y Barcelona. Para lograr la mayor verosimilitud, los productores y el director se documentaron durante más de cuatro años y trabajaron codo con codo junto a Open Arms. Además, un total de 1000 extras participan en la película, la mayoría personas refugiadas de campos de Grecia.

Ojalá que vayáis a verla y que esta película y la realidad que denuncia se quede con vosotros mucho tiempo.

¡Nos vemos en las salas de cine!

Proactiva Open Arms

Proactiva Open Arms es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro que, además de proteger a las personas en el mar, también informan y forman en tierra para conseguir que las personas que migran puedan tomar sus decisiones con total libertad y conocimiento.

Tal y como explican en su página web, se dedican a «la vigilancia y salvamento de las embarcaciones de personas que necesitan auxilio en el Mediterráneo central, a proteger la vida de los más vulnerables en la emergencia en tierra, y a construir alternativas a la migración irregular en países como Senegal para dotar de recursos a las personas a través de la información y sensibilización comunitaria». En paralelo, denuncian aquellas injusticias que están pasando y que nadie cuenta.