El grupo de aficionados al teatro Cuatro Corazones y Más dona 1.268€ a la asociación malagueña Altamar a través de la Fundación Ochotumbao

Daniel Solano, gerente de la fundación OChotumbao, recibiendo un cheque por parte del director del grupo de aficionados la teatro Cuatro corazones y más

El pasado junio y julio tuvieron lugar los dos pases de la obra de teatro benéfica ¡Madre mía! en La Cochera Cabaret, un local emblemático de Málaga capital. La obra, adaptada y dirigida por Julio Espinosa, fue representada por El grupo de aficionados al teatro Cuatro Corazones y Más. Fue una sorpresa cuando nos dijeron que donarían a la Fundación Ochotumbao el beneficio íntegro de la venta de cada entrada, que destinamos a la asociación Altamar. Estamos profundamente agradecidos, porque iniciativas como esta son las que nos permiten seguir ayudando al que ayuda.

¡Gracias, Julio, Carlos, Ana, Antonio, Antony, Carmen, Inma, Ismael, Lucy, María, Agustina, Mónica, Marichus, Rocío y Sergio!

Los beneficios de la venta de entradas se destinan a la asociación Altamar Educación y Familia

Altamar es una entidad ubicada en Málaga que trabaja con niñas y niños en riesgo de exclusión social y pobreza de zonas desfavorecidas de la ciudad: La Trinidad y El Perchel. Lo hacen a través de programas educativos que les permiten atender las necesidades básicas de numerosas familias que, además, han visto su situación agravarse por la pandemia del Covid-19.

Su objetivo principal es mejorar el presente de estas personas y ayudarles a construir un futuro sacando lo mejor de cada uno de ellos, promoviendo que tengan las mismas oportunidades que cualquier otro individuo a pesar del las dificultades propias del entorno.

En palabras de la asociación: «Es difícil creer que a sólo unos minutos de el corte inglés, en los barrios céntricos de La Trinidad y El Perchel nos encontramos con niños y familias que viven situaciones verdaderamente duras y dramáticas: hambre, delincuencia, toxicomanías, violencia de género, analfabetismo, paro, fracaso y absentismo escolar… ingredientes principales para una vida avocada a la exclusión social, nos encontramos con niños con grandes problemas emocionales y conductuales pero también con muchas fortalezas y valores que descubrimos en los programas educativos personalizados que desarrollamos cada tarde con ellos en Altamar.»

El equipo técnico de Altamar está formado por una directora, cuatro monitoras y una treintena de voluntarios. Entre todos ellos atienden a 40 menores y sus familias a través e diferentes programas basados en la educación: apoyo escolar personalizado, educación en valores, talleres de hábitos saludables y vida sana, atención matinal de niños expulsados del centro educativo, orientación familiar, español para inmigrantes y reparto de alimentos y productos de primera necesidad.

«Lo afectivo es lo realmente efectivo y por ello el voluntariado es la base de nuestro trabajo qué, a su vez, juega un papel muy importante como transmisor de valores y nos permite dar una atención más individualizada a nuestros beneficiarios.»

Es un verdadero honor poder aportar nuestro granito de arena a una causa tan importante como esta. ¡Gracias por hacerlo posible, Cuatro corazones y más!